El divorcio en Arizona es un proceso legal que disuelve el matrimonio y divide los bienes y responsabilidades entre los cónyuges. Arizona es un estado de 'no fault divorce', lo que significa que no es necesario probar que el otro cónyuge hizo algo malo — simplemente se declara que el matrimonio está 'irreparablemente roto'.
El proceso básico de divorcio en Arizona incluye los siguientes pasos: primero, uno de los cónyuges presenta la Petición de Divorcio ante el tribunal del condado donde reside. Luego, el otro cónyuge debe ser notificado formalmente. Si ambas partes están de acuerdo en los términos, el proceso puede ser relativamente rápido.
Los documentos principales que se necesitan incluyen: la Petición de Divorcio, la Citación, el Decreto de Divorcio, y si hay hijos menores, un Plan de Crianza y una Orden de Manutención. Todos estos documentos deben ser preparados correctamente y presentados ante el tribunal correspondiente.
El tiempo mínimo para un divorcio en Arizona es de 60 días desde que el otro cónyuge es notificado. Sin embargo, si hay disputas sobre bienes, custodia o manutención, el proceso puede tomar mucho más tiempo.
En cuanto a los costos, las tarifas del tribunal varían según el condado, pero generalmente oscilan entre $200 y $350 para presentar los documentos. Los honorarios de un preparador de documentos son significativamente menores que los de un abogado, especialmente en casos sin disputas.
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